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Hamburguesas sanas… ¡SÍ!

Las hamburguesas hechas a base de carne picada de ternera son hamburguesas sanas, y ganan la batalla a las industriales, de supermercado, pues estas son más grasas, tienen menos proteínas y mucha sal, aparte de sus aditivos, colorantes y conservantes.

hamburguesas

Por eso una hamburguesa hecha solo con carne picada y un poco de sal, es un alimento sano y sabroso.

No lo decimos nosotros:

La OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) ha realizado el análisis de 16 hamburguesas de supermercado (a las que denominan “preparado de carne de vacuno”). En dicho informe explican que todas ellas llevan una buena cantidad de aditivos, aparte de sal, especias, azúcar y fibra vegetal para ligar los ingredientes.

En cuanto a aditivos, ninguna hamburguesa industrial envasada, de supermercado, está libre de ellos.

Los aditivos más utilizados son:

-Espesantes y aglutinantes (como el almidón y la dextrina).

-Antioxidantes, que evitan que el producto se enrancie o cambie de color (citratos, lactatos o ascorbato).

-Aromas (suelen ser de humo).

-Colorantes rojos (el E-120, rojo cochinilla).

Las hamburguesas que se etiquetan como “Burger meat de vacuno” siempre llevan sulfitos, concretamente el E-221 (sulfito sódico) o el E-224 (metabisulfito potásico), que son conservantes que frenan el crecimiento de las bacterias, mohos y levaduras, y mantienen el color original de la carne al retardar la oxidación enzimática. Según este estudio de OCU, aparecían de media 6,5 mg de sulfitos por hamburguesa, lo cual es aceptable, pero no dejan de ser químicos que mejor no consumir.

Igualmente observaron que, comparadas con las hamburguesas hechas solo a base de carne de ternera picada fresca, las industriales tenían:

-Más del doble de grasa (13,6% vs 6%).

-Menos proteínas (16,9% vs 19%).

-Contenían hidratos de carbono (un 2% en forma de azúcar y almidón, mientras que las de carne fresca no contienen).

-Mucha sal, de media 1,46g/100g de producto.

Carne Picada Vuelta y Vuelta

Por todo ello, la recomendación para disfrutar de hamburguesas sanas es clara y sencilla: compremos carne picada de ternera, moldeemos nuestras hamburguesas en casa y olvidémonos de comprarlas envasadas en el supermercado. Sin duda, estaremos evitándole a nuestro organismo muchos aditivos, que con una carne fresca no ingeriremos.

La hamburguesa perfecta

Las mejores piezas de la ternera para hacer hamburguesas son la aguja, la aleta, la espaldilla y la oreja de solomillo, todas ellas carnes magras, pero con algo de grasa infiltrada, lo que las hace más jugosas.

Esa carne, aderezada una vez cocinada con un poco de sal, es la fórmula ideal para degustar una hamburguesa de ternera sana y sabrosa. Sin abusar de salsas, que enmascaran el sabor de la carne y estaríamos añadiendo aditivos indeseables.

En Vuelta y Vuelta puedes comprar carne picada y moldear tus propias hamburguesas, sanas, para lograr ese resultado increíble al paladar que provoca nuestra carne de ternera.

Hamburguesa Vuelta y Vuelta
Ingredientes para una hamburguesa sana, con carne picada de Vuelta y Vuelta.
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Hamburguesas… ¡Ese gran placer!

Las hamburguesas, aunque de entrada puedan sonar a comida rápida o basura, han evolucionado hacia un universo de posibilidades que, con buena materia prima, son platos de auténticos gourmets.

Origen

El origen de la hamburguesa está envuelto en cierta polémica, ya que son diversos autores de diferentes nacionalidades los que se atribuyen haber sido los primeros en poner carne picada entre dos panecillos. Estamos hablando del siglo XIX, aunque la hamburguesa como la conocemos ahora se desarrolló en el siglo XX y es uno de los iconos de la cocina americana.

Dejando a un lado las modernas hamburguesas vegetarianas, veganas, de pescado, de pollo o de “carne artificial”, y los innumerables complementos que se traducen en un abanico infinito de posibilidades, en este artículo vamos a hablar sobre la hamburguesa original, la de carne de ternera, así como en la mejor manera de prepararla para sacarle el mejor partido posible.

Como en casi todos los platos, hemos de partir de una carne de calidad, comprada en carnicería (debemos huir de las hamburguesas preparadas, en las que no conocemos la procedencia de la carne ni los aditivos que pueda llevar), lo más fresca posible y picada en el momento.

Características de una buena hamburguesa

Los mejores cortes para hamburguesas son la aguja, la aleta, la espaldilla y la oreja de solomillo, carnes magras pero con algo de grasa infiltrada, lo que le confiere una jugosidad especial.

Hay quien mezcla carne de ternera con carne de cerdo, pero si la ternera es buena, esto es un sacrilegio. Y hay quien adereza la carne con yema de huevo, ajo u otros complementos, lo cual va al gusto del chef.

La auténtica hamburguesa de ternera debe llevar carne de ternera y sal, nada más. Sazonamos la carne que vamos a convertir en hamburguesas, hacemos porciones al gusto, damos forma y dejamos que atempere mínimo 30 minutos antes de empezar a cocinarlas.

En cuanto al tamaño de la hamburguesa, la recomendación es que sea mínimo de 150g, aunque depende del comensal, pues si es muy gruesa quedará muy cruda por dentro, lo cual puede ser algo deseado por los muy carnívoros y a evitar por los que gusten de carne más hecha.

Un buen cocinado

Y vamos con el cocinado de la hamburguesa: podemos pintar la hamburguesa con un pincel con aceite, o poner un poco de aceite en una sartén. Dejamos que coja temperatura antes de colocar sobre ella la carne y cocinamos a fuego medio-alto durante un máximo de 4 minutos por cada lado, menos tiempo si nos gusta al punto, es decir rosita por dentro (3 minutos) o poco hecha (2 minutos por cada lado). No hay que “marearla”, es decir, vuelta y vuelta, nada más. El secreto de una buena hamburguesa es que la carne esté crujiente por fuera y tierna por dentro.

La parrilla o barbacoa no es un buen método de cocinado para las hamburguesas, pues los jugos que va soltando la carne en la barbacoa se pierden, pero en la sartén van impregnando la superficie de la ternera, que se cocina en su propio jugo.

El pan de hamburguesa

Y ya solo queda utilizar un buen pan de hamburguesa, previamente tostado por la parte interior y los complementos que más nos gusten (cebolla cruda o caramelizada, tomate, lechuga, queso en sus muchas variedades, huevo y un largo etcétera).

El acabado

No debemos abusar de las salsas, especialmente del kétchup o la mostaza, sobre todo si queremos degustar bien el sabor de la carne de ternera.

Un truco para que no se desmonte es colocar los ingredientes por este orden en una hamburguesa clásica: pan, salsa, cebolla, carne, queso, tomate, lechuga y pan.

En resumen, estamos ante uno de los platos más internacionales, que se sigue reinventando y que ha conseguido ganarse un hueco en las cocinas de muchos restaurantes y de los grandes chefs, porque una hamburguesa de ternera con ingredientes de calidad es saludable y un auténtico placer para el paladar. La carne picada de Vuelta y Vuelta hará que tus hamburguesas sean perfectas y deliciosas.